En el Cortijo de El Derramadero, los olivos son cultivados de forma integrada con el Medio Ambiente. El control permanente del estado de los olivos, que se lleva a cabo directamente por nuestro personal técnico, hace que los tratamientos sanitarios recibidos sean los estrictamente necesarios y con los productos fitosanitarios autorizados. La aplicación de medidas directas de control sólo se efectúa cuando los niveles poblacionales superan los umbrales de intervención establecidos y siempre tras recibir el visto bueno de nuestro asesor en esta materia.

Además se mantiene la cubierta vegetal espontánea, lo que permite limitar la erosión hídrica y eólica. De esta forma se favorece la diversidad de la flora y fauna autóctonas (biodiversidad) de una forma controlada y se regenera el paisaje agrario.

Evitar la erosión es uno de los objetivos de la cubierta vegetal.

La recolección comienza una vez los técnicos han analizado el punto óptimo de maduración parcela por parcela y se lleva a cabo utilizando moderna maquinaria que daña poco a los árboles derribando el mínimo numero de brotes.

Los vibradres de cabezal evitan la caída de muchos brotes nuevos.

Las astilladoras de ramas permiten enriquecer el suelo con la materia orgánica procedente del material de poda.